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Creatividad adaptativa: el ajuste del individuo a su entorno

Creatividad adaptativa o la creatividad entendida como un factor de adaptación al entorno. Es una visión inspirada en la Teoría de Charles Darwin (1859), desde la que se entiende que, dependiendo de la situación, la adaptación del individuo puede dificultar o dar soporte a la creatividad en la búsqueda continua del ajuste individuo-medio.

Aproximaciones al estudio de la creatividad adaptativa

Los individuos muy creativos desafían a la multitud con ideas y productos originales y rupturistas que, en ocasiones, no es lo que los demás desean o esperan. La creatividad es una interacción persona-entorno, donde el ajuste del individuo a su medio cobra tintes de adaptación. La creatividad es significativa únicamente en el contexto que la está juzgando: lo que es creativo en un contexto no tiene porqué serlo en otro.

creatividad adaptativa

Evidentemente, no todos los productos considerados creativos generan la oposición del público. También hay productos creativos que son menos novedosos pero suponen un avance a partir de ideas existentes. La naturaleza de estos productos está más cercana a lo que se considera inteligencia: son propuestas adaptativas dentro de paradigmas existentes, ya sea en ciencia, en literatura, en arte, o en la actividad creativa cotidiana. 

Sea más o menos novedosa la propuesta, la creatividad supone disrupción, cuestionar el status quo de las cosas y, a la vez, adaptación o capacidad para encajar en un entorno. Si esto último no se dá, el producto o idea no llegará calar en la sociedad, convirtiéndose en algo no apreciado y, seguramente, olvidado.

Creatividad adaptativa: voluntad
Enfoque psicodinámico de Otto Rank

El primer teórico que sugirió una relación directa entre creatividad y adaptación fue un discípulo de Sigmund Freud, Otto Rank. Rank rompió con la visión de su mentor sobre la sublimación sexual como fuerza motivadora del comportamiento, para centrarse en la voluntad y en la individualidad.

Rank creía que la motivación creativa viene de la tensión dinámica entre el deseo de confiar y unirse a otros y el deseo de separarse de los demás, con el fin de afirmar la individualidad a través de la voluntad.

La voluntad es entendida como una fuerza vital que incluye un sentido de sí mismo y un sentido de lo que el individuo desea conseguir. Como fuerza positiva es el impulso para crear, como fuerza negativa se manifiesta como represión y control.

Rank plantea tres tipos de personalidad: adaptativa, conflictiva y creativa o artística que retratan claramente la adaptación como ajuste al medio (Runco et al., 2011).

El énfasis de la experiencia

Esta visión de la creatividad adaptativa, enfatiza el papel de la experiencia en el éxito de adaptarse al entorno o la situación. En este sentido, se considera que cierto tipo de inteligencia implica una lectura rápida del entorno y la selección de respuestas más beneficiosas para el individuo. Igualmente, la experiencia puede ayudar a los individuos a seleccionar entornos mejor ajustados a su desarrollo o, incluso, a rechazar aquellos que pongan en riesgo su desarrollo.

Modificación del entorno

Desde esta perspectiva de creatividad adaptativa el individuo actúa sobre el entorno para modificarlo, cambiarlo, desplazarlo o transformarlo. Así, algunas personas altamente creativas modifican sus entornos desarrollando ideas o productos que afectarán a muchas personas, no solo en el presente, sino también en un futuro lejano.

Creatividad adaptativa: diferentes escenarios en el proceso de adaptación

En la dinámica de la adaptación creativa y la capacidad de adaptación del individuo, la cuestión clave es la direccionalidad, es decir, o se adapta el individuo al ambiente, o el ambiente se modifica para satisfacer al individuo. Esto está en línea con los conceptos de asimilación y acomodación de la teoría piagetiana de los estados del desarrollo (Piaget, 1936; 1967; 1970).

  1. Adaptación significa una fuerte conformidad al medio, lo que ahoga la creatividad.
  2. Adaptación como ajuste creativo a un entorno cambiante, o la migración a un entorno más favorable.
  3. El individuo fuerza al entorno a cambiar para dar respuesta a sus necesidades o esfuerzos.

Teoría de los estados del desarrollo de Piaget

Desde la óptica adaptativa, Piaget propuso una teoría constructivista del desarrollo, en la que retrata a la inteligencia como adaptación. De este modo explica cómo los individuos se adaptan, modificando sus estructuras de conocimiento para ajustarlas al entorno. Según Piaget, la inteligencia se desarrolla a través de las acciones en, y sobre, el entorno social y físico.

Creatividad adaptativa: Piaget

Piaget también vinculó la inteligencia a la creatividad, definiendo la infancia temprana como el periodo más creativo de la vida, dado que los niños han de construir su propio conocimiento del mundo y esa construcción implica creatividad. Sin embargo, algunos autores consideran que afirmar que el periodo infantil es el más creativo no es más que un mito (Sawyer, 2006).

Continuo universal de Feldman

Otra perspectiva de la relación individuo creativo- entorno es la propuesta por Feldman (1994), quien la describió como un continuo único y universal que recoge dos aspectos:

  1. cómo los individuos se mueven a través de distintos niveles de desarrollo en un dominio dado y
  2. cómo sus productos creativos afectan al mundo.

En este continuo situó cinco niveles de relación:

  1. universal  
  2. cultural  
  3. dominio específico
  4. idiosincrático
  5. único

El continuo de creatividad adaptativa de Cohen

Desde una perspectiva interaccionista individuo-entorno, y con claras influencias de las teorías de Darwin y de Piaget, Cohen (2011) define un continuo de comportamientos adaptativos que se relacionan con la creatividad. Entiende, por tanto, que la creatividad no es algo dicotómico (se tiene o no se tiene) sino que es un continuo en el que el individuo despliega mayores o menores niveles de creatividad. 

Las variables que se consideran influyentes a través del continuo, incluyen: propósito, novedad, valor, velocidad y estructura. A lo largo del continuo, Cohen propone siete niveles que van desde la creatividad más mundana, incluyendo la creatividad que despliegan los niños pequeños, a la creatividad transformadora o eminente.

Midiendo la creatividad como adaptación al medio

Otro de los enfoque evolucionistas es el propuesto por Kirton (1994) que relaciona la creatividad con los estilos cognitivos y cómo estos se emplean para adaptarse al entorno. Su propuesta parte de la hipótesis de que existen dos tipos diferentes de personas creativas y para demostrarla, desarrolló una escala que sirve para distinguir la preferencia de estilos cognitivos (Kirton Adaptation-Innovation Inventory – KAI).

Kirton concluye que existen dos perfiles de creativos: los adaptadores creativos y los innovadores creativos, cuyos estilos cognitivos son bastante diferentes, lo que será ventajoso o no dependiendo del contexto. Se vuelve a enfatizar la relación individuo-entorno.

El aspecto clave en la clasificación de Kirton es la estructura:

  • Adaptadores: son individuos que prefieren situaciones estructuradas para crear. Están interesados en mejorar productos existentes, procesos o ideas. Su propuesta o enfoque es redefinir, elaborar, modificar y mejorar un paradigma existente.
  • Innovadores: prefieren crear en situaciones menos estructuradas o carentes de estructura. Buscan situaciones que les permitan hacer las cosas de forma diferente y emplean un estructura cognitiva más flexible. La innovación requiere cambio, avance o salirse del paradigma.

A esta clasificación, añade algunas puntualizaciones sobre el empleo de estilos cognitivos y demandas del entorno:

  1. Situaciones muy estructuradas o muy desestructuradas inhiben la generación de nuevos pensamientos o acciones.
  2. No hay un estilo mejor que otro. Serán más o menos apropiados dependiendo del contexto y de la situación en que se apliquen.
  3. Los individuos pueden ajustar su comportamiento a la demanda, a pesar de su preferencia por uno u otro estilo, aunque si la demanda excede en mucho el estilo cognitivo habitual, el individuo tratará de abandonar tal situación.
Creatividad desadaptativa

La creatividad como posible respuesta no adaptativa al entorno

La interacción dinámica entre la persona y el ambiente se ha convertido en uno de los temas más importantes en el análisis de la creatividad durante las últimas décadas.

La búsqueda de adaptación de la persona al entorno contribuyó, precisamente, a que las primeras definiciones de creatividad fuesen de carácter patológico. De este modo, antes de los años 50,  era frecuente interpretar el comportamiento creativo como un síntoma de desadaptación de la persona al entorno y, por tanto, como un rasgo de enfermedad.

Estas definiciones desadaptativas retrataban a los creadores como neuróticos o enfermos mentales, debido a que estas personas eran incapaces, o reacias, a adaptarse a los estilos y costumbres de su tiempo, lo que daba explicación a los estereotipos de artista o científico loco.

Tal es el caso de la concepción de Sigmund Freud sobre la creatividad, para quien la enfermedad mental y la creatividad tienen idénticos orígenes, pues ambas emergen desde el conflicto del inconsciente. Según Freud, los individuos creativos combinan sus capacidades productivas con tendencias neuróticas.

Psicopatología y creatividad

Los estudios sobre psicopatología y creatividad ofrecen resultados contradictorios respecto al balance salud-enfermedad del individuo creador. Por una parte, parece que aquellos individuos que puntúan alto en creatividad, también manifiestan niveles de psicopatología más altos que el resto de las personas, especialmente cuando ambas características son muy extremas (Jamison, 1993; Ludwig, 1995); producción de ideas estrafalarias derivadas del pensamiento divergente, disposición maníaca o persecución obstinada y enérgica de metas ambiciosas, evitación social e introversión, o actuar al margen de las convenciones sociales. Las características mencionadas (o síntomas) pueden ir acompañadas de desórdenes más explícitos como son: la depresión suicida, el alcoholismo, o el psicoticismo (Eysenck, 1995).

Creatividad adaptativa: psicopatología

Los individuos que puntúan alto en psicoticismo, manifiestan síntomas cognitivos similares a los existentes en los estados patológicos de psicosis. La característica predominante de estos síntomas cognitivos es la sobreinclusión, que implica una ausencia de control en las asociaciones que se realizan entre ideas, recuerdos o imágenes mentales. En la base de esta tendencia parece estar la ausencia del mecanismo adaptativo de inhibición cognitiva. Según Eysenck (1995), existe una relación causal entre la falta de inhibición cognitiva, el psicoticismo y la actividad creativa. 

Sin embargo, el establecimiento de esta asociación entre creatividad y psicopatología no equivale a afirmar que los individuos creativos necesariamente terminarán por sufrir desórdenes mentales (Barron, 1969; Csikszentmihalyi, 1997; Ludwig, 1995). La personalidad creativa es un claro ejemplo de cómo una supuesta vulnerabilidad psicológica puede, a veces, convertirse en una forma de funcionamiento óptimo.