Divergent thinking @Aguilera-Luque

Pensamiento divergente: ¿qué papel juega en la creatividad?

El pensamiento divergente es uno de los factores más populares y estudiados de la creatividad. También conocido como pensamiento creativo o lateral, suele descomponerse en cuatro factores: flexibilidad, fluencia, originalidad y elaboración. Aparece en casi todos los test que intentan medir la creatividad, desde que Guilford lo propusiera a mediados del siglo pasado.

Guilford: el pensamiento divergente como factor de la creatividad

Pensamiento divergente es un constructo de la psicología cognitiva acuñado por Guilford, quien afirmaba que este tipo de pensamiento se asociaba a la creatividad. Lo consideraba opuesto al pensamiento convergente (pensamiento que suele aplicarse en la solución de problemas y que es susceptible de ser medido con test CI) y era uno de los múltiples factores de su modelo de Estructura del Intelecto (SOI), también conocido como Modelo Cúbico o Modelo Morfológico.

Guilford definiendo la creatividad
Joy Paul Guilford

Guilford plantea un modelo multidimensional del intelecto, oponiéndose a entender la inteligencia como un factor general (g),  como había propuesto Spearman. Intentaba  clasificar las capacidades humanas y  explicar los procesos intelectuales asociados a las mismas. Para ello empleó el análisis factorial con rotación ortogonal, lo que favorecía la obtención de factores independientes, impidiendo saturar en un solo factor general, como hacía Spearman y otros investigadores que empleaban técnicas factoriales.

Estructura  y facetas del Modelo del Intelecto de Guilford

Guilford postula que la inteligencia se compone de 120 habilidades o aptitudes independientes, resultantes  de la combinación de 3 dimensiones: contenidos, operaciones (o procesos) y productos (resultados). A su vez cada dimensión incluye distintas facetas. El modelo se puede representar como un cubo tridimensional formado por 120 cubos pequeños, o aptitudes mentales independientes, correspondientes a la combinación de los elementos que las constituyen. En su versión más reciente, las aptitudes mentales primarias son 150.

OPERACIONES MENTALES 

Procesamiento de la información que incluye los siguientes procesos:

  • Cognición: capacidad de conocer, captar y comprender la información y el entorno que la rodea.
  • Memoria: capacidad para codificar información, retener y recordar.
  • Producción convergente: capacidad de encontrar una única solución a un problema, seguir reglas y desarrollar algoritmos para alcanzar la solución.
  • Producción divergente: capacidad de generar diversas soluciones y respuestas a un problema o situación.
  • Evaluación: capacidad de juzgar si la información es precisa, adecuada, coherente o válida para alcanzar una solución.
Modelo del intelecto @Aguilera-Luque
CONTENIDOS

Tipo de información que las personas procesan, pueden ser de cuatro tipos:

  • Figurativos (visuales, auditivos, kinestésicos)
  • Simbólicos: información constituida por símbolos o signos sin significado propio.
  • Semánticos: hace referencia el significado verbal.
  • Conductuales: lo que se percibe del comportamiento de las personas.
PRODUCTOS

Resultados de las operaciones realizadas con los distintos contenidos, pueden ser de seis tipos:

  • Unidades: unidad primaria de conocimiento.
  • Clases: agrupaciones de unidades que comparten atributos.
  • Relaciones: unidades vinculadas como opuestas en asociaciones, secuencias y analogías.
  • Sistemas: relaciones múltiples interrelacionadas para abarcar estructuras o redes.
  • Transformaciones: cambios, perspectivas, conversiones o mutaciones del conocimiento.
  • Implicaciones: predicciones, inferencias, consecuencias o anticipaciones de conocimiento.

Luces y sombras del Modelo del Intelecto

El modelo de Guilford constituye una taxonomía exhaustiva y amplia de las aptitudes mentales. Resulta de gran utilidad para la construcción de test de inteligencia y se relaciona perfectamente con una visión cognitiva procesual de las aptitudes del intelecto, pero no ha estado libre de críticas. Se ha cuestionado su validez para explicar la estructura de la inteligencia debido, principalmente, a tres motivos:

Críticas modelo Guilford. @Aguilera-Luque
  1. La rotación ortogonal fuerza dimensiones independientes e impide detectar correlaciones entre factores y, por tanto, imposibilita la obtención de factores más generales.
  2. Está en claro contraste a la mayoría de los modelos factoriales propuestos.
  3. Es tan complejo que es imposible verificarlo empíricamente al completo.

¿Cómo entiende Guilford la creatividad?

Para Guilford la creatividad es la capacidad mental que interviene en la realización creativa que se caracteriza por la fluidez, la flexibilidad, la originalidad, el establecimiento de asociaciones lejanas, la sensibilidad ante los problemas y la posibilidad de redefinir las cuestiones.

Este autor establece por primera vez la división entre pensamiento convergente, o pensamiento lógico que tiende a una única respuesta o solución, y pensamiento divergente, que tiende a buscar soluciones más abiertas, diferentes e inusuales, dirigiéndose hacia la innovación.

Si bien, el trabajo de Guilford no es el único sobre pensamiento divergente, si presenta el modelo más comprensivo sobre este constructo (Runco, 1999), lo que lo convierte en el autor referencia sobre este constructo.

Según Guilford las capacidades de pensamiento divergente son:

A pesar de que se suele equiparar el pensamiento divergente y el pensamiento creativo, no son la misma cosa, pero se sigue midiendo el potencial de pensamiento creativo a través de test de tareas divergentes. Guilford, junto a diversos colegas, elaboró los siguientes test de pensamiento divergente: test de Usos Alternativos (Christensen, Guilford, Merrifield y Wilson, 1960), el de Títulos de Argumentos (Berger y Guilford, 1969) y el Test de Consecuencias (Christensen, Merrifield y Guilford, 1958).

Además de estos test, son varias las propuestas de otros autores para medir pensamiento divergente. Entre los factores comúnmente empleados en este tipo de instrumentos están la flexibilidad, la fluencia y la originalidad de las ideas. Se ha comprobado que entre los distintos test de pensamiento divergente, existe una alta interrelación pero generalmente solo se da en la dimensión fluencia.

¿Son adecuados los test de divergencia para medir la creatividad?

Los instrumentos de medida de pensamiento divergente, a pesar de su uso extendido, han recibido críticas principalmente por problemas de validez ecológica y de generalización, debido a las características de las tareas, en ocasiones, poco ajustadas a problemas reales, así como, por la posible dependencia de dominio de tal tipo de pensamiento.

En este sentido, se alzan voces que indican la necesidad de modificar los test de divergencia incorporando tareas de mayor realismo y ampliando el tipo de tareas, de forma que no solo se dirijan a la solución creativa de problemas (CPS), sino que incluyan ítems para valorar la búsqueda de problemas (hallazgo de problemasproblem finding, PF). Como suele decirse, para encontrar las respuestas correctas primero hay que formular las preguntas correctas, y ahí el pensamiento divergente sirve perfectamente al hallazgo de problemas.

El pensamiento divergente @Aguilera-Luque

Más allá del pensamiento divergente

Diversos autores entienden que convergencia y divergencia no son dos dimensiones separadas, sino que ambas serían los dos polos de un mismo continuo (p.ej. Eysenck, 2003). Con esta visión, las diferencias entre ambos tipos de pensamiento es una cuestión de grado, no de categoría.

Otros investigadores que han cambiado el foco de atención del pensamiento hacia la tarea. Plantean que tal vez no existan las tareas convergentes o divergentes puras, sino que ambas están relacionadas y son necesarias para resolver cualquier problema.

Evidentemente, la creatividad no se entiende sin imaginación, sin el pensamiento divergente, pero también requiere del cierre o convergencia para convertirse en algo que sea adecuado para cubrir alguna necesidad (física o emocional) y pueda ser catalogado como útil y valioso por los demás.

Bibliografía

Berger, R. M., & Guilford, J. P. (1969). Plot titles. Beverly Hills: Sheridan Psychological Services.

Christensen, P. A., Guilford, J. P., Merrifield, P. R., & Wilson, R. C. (1960). Alternate uses. Beverly Hills: Sheridan Psychological Services.

Christensen, P. A., Merrifield, P. R., & Guilford, J. P. (1958). Consequences. Beverly Hills: Sheridon Psychological Services.

Eysenck, H. J. (2003). Creativity, personality, and the convergent– divergent continuum. In M. A. Runco (Ed), Critical Creative Processes (pp. 95–114). Cresskill, NJ: Hampton Press (Cresskill, N.J).

Guilford, J. P. (1950). Creativity. The American Psychologist.

Guilford, J. P. (1967). The nature of human intelligence. New York: McGraw-Hill.

Guilford, J. P. (1968). Creativity, Intelligence, and Their Educational Implications. San Diego: Knapp.

Guilford, J. P. (1970). Creativity: Retrospect and prospect. Journal of Creative Behavior, 5, 77–87.

Runco, M. A. (1999). Time for Creativity. In M. A. Runco & Pritzker (Eds)., Encyclopedia of Creativity. San Diego: Academic.

Tus comentarios son bienvenidos